Inducción de la ovulación
Utiliza medicamentos orales o inyectables para favorecer una ovulación adecuada. Durante el proceso se realiza monitoreo folicular mediante ultrasonidos vaginales para observar el desarrollo de los óvulos.
Conoce las alternativas disponibles para mujeres, hombres y parejas que desean encontrar respuestas y avanzar con un plan médico personalizado.
La fertilidad puede involucrar factores femeninos, masculinos o de pareja. Por eso, cada tratamiento se indica de forma individual, con base en una valoración médica y los estudios necesarios.
La baja o alta complejidad indica el tipo de proceso requerido. Todos los tratamientos se valoran de forma individual según los estudios, antecedentes y objetivos reproductivos.
Utiliza medicamentos orales o inyectables para favorecer una ovulación adecuada. Durante el proceso se realiza monitoreo folicular mediante ultrasonidos vaginales para observar el desarrollo de los óvulos.
Es la preparación de una muestra de semen para seleccionar espermatozoides con movilidad y características adecuadas. Puede utilizarse dentro de otros tratamientos de fertilidad.
Consiste en colocar dentro del útero una muestra de semen previamente capacitada, en el momento indicado del ciclo menstrual, para favorecer el encuentro entre espermatozoide y óvulo.
La FIV permite unir óvulos y espermatozoides en laboratorio para obtener embriones. El tratamiento incluye estimulación ovárica controlada, monitoreo folicular y obtención de los óvulos mediante una punción transvaginal guiada por ultrasonido, bajo sedación anestésica.
Después, se prepara la muestra espermática, se evalúa el desarrollo de los embriones y se realiza la transferencia embrionaria al útero entre tres y cinco días después de la obtención de los óvulos.
El ICSI es una técnica relacionada con la FIV. A diferencia de la fecundación convencional en laboratorio, un solo espermatozoide se introduce directamente dentro de cada óvulo.
Puede ser una alternativa cuando existe una disminución considerable en la cantidad o calidad espermática, incluso en algunos casos de azoospermia cuando es posible obtener espermatozoides mediante punción de epidídimo o biopsia testicular.

La orientación médica permite conocer el tratamiento indicado y entender cada etapa antes de iniciar.
La criopreservación permite conservar óvulos, espermatozoides o embriones a muy baja temperatura para utilizarlos en el futuro.
Puede considerarse cuando se desea postergar la fertilidad, por ejemplo antes de recibir quimioterapia o al buscar un embarazo a una edad reproductiva posterior. La vitrificación también permite conservar embriones logrados por FIV o ICSI para transferirlos en un ciclo diferido.
Este estudio permite conocer qué porcentaje de los espermatozoides presenta daño en su material genético. Con esa información es posible orientar una opción terapéutica adecuada.
Es una técnica de selección espermática utilizada durante un ICSI. A través de una prueba con ácido hialurónico, ayuda a seleccionar el espermatozoide que se utilizará para la fecundación.
Puede utilizarse en hombres con azoospermia, es decir, ausencia de espermatozoides en el eyaculado. Consiste en obtener una muestra de tejido testicular para intentar extraer espermatozoides que puedan utilizarse en ICSI.

La valoración considera los factores femeninos, masculinos o de pareja para orientar cada alternativa.
Puede ser una alternativa para mujeres que no producen óvulos o cuya capacidad para producirlos es muy baja. El tratamiento utiliza óvulos donados dentro de un proceso de fertilización in vitro.
Consiste en evaluar genéticamente los embriones antes de transferirlos al útero. Los embriones estudiados y seleccionados se vitrifican para transferirse en un ciclo posterior.
Puede indicarse en casos de edad reproductiva avanzada, abortos recurrentes o múltiples FIV sin éxito.
Estas respuestas son informativas y no sustituyen una valoración médica individual.
No existe un mismo tratamiento para todas las personas. La opción adecuada depende de los antecedentes médicos, los estudios de fertilidad y las características de cada caso. Una valoración médica permite orientar el siguiente paso.
En la FIV, los óvulos y espermatozoides se unen en laboratorio. En el ICSI, un solo espermatozoide se introduce directamente dentro de un óvulo.
Es la conservación a muy baja temperatura de óvulos, espermatozoides o embriones para poder utilizarlos en el futuro.
En algunos casos de azoospermia se puede valorar la obtención de espermatozoides mediante procedimientos como la biopsia testicular, para considerar su uso en un tratamiento ICSI.
Agenda una valoración para revisar tu caso, resolver dudas y conocer las alternativas de tratamiento disponibles.
Agendar consulta